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En el Nuevo Testamento vemos el uso de la palabra ofrenda como una expresión de la espontaneidad y generosidad del dar para el sustento de los santos, el sustento de pastores, y naturalmente para los gastos que la obra requiere.

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Juan 8:48-59

Parte del deseo del corazón humano es no tener que envejecer y no tener que morir… Este pasaje del evangelio de Juan expondrá tal deseo, no desde el punto de vista humano, sino desde la perspectiva divina ¿Acaso hay algo más que un mito o una leyenda, para responder al anhelo del corazón humano de …

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Texto bíblico

Juan 8:48-59 LBLA

48 Contestaron los judíos, y le dijeron: ¿No decimos con razón que tú eres samaritano y que tienes un demonio? 49 Jesús respondió: Yo no tengo ningún demonio, sino que honro a mi Padre, y vosotros me deshonráis a mí. 50 Pero yo no busco mi gloria; hay Uno que la busca, y juzga. 51 En verdad, en verdad os digo que si alguno guarda mi palabra, no verá jamás la muerte. 52 Los judíos le dijeron: Ahora sí sabemos que tienes un demonio. Abraham murió, y también los profetas, y tú dices: «Si alguno guarda mi palabra no probará jamás la muerte». 53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham que murió? Los profetas también murieron; ¿quién crees que eres?[a] 54 Jesús respondió: Si yo mismo me glorifico, mi gloria no es nada; es mi Padre el que me glorifica, de quien vosotros decís: «Él es nuestro Dios». 55 Y vosotros no le habéis conocido, pero yo le conozco; y si digo que no le conozco seré un mentiroso como vosotros; pero  le conozco y guardo su palabra. 56 Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver[b] mi día; y lo vio y se alegró. 57 Por esto los judíos le dijeron: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? 58 Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera[c], yo soy. 59 Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó[d] y salió del templo[e].

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